Una guía de psicogenealogía y transgeneracional para terapeutas y emprendedores.
Con mucha emoción y alegría te invito a recorrer junt@s el camino final de la publicación del libro.
Escrito con mucho amor y pasión, basado en mis años de estudio y experiencia traducido en un libro profundo, ameno y transformacional.
Te aseguro que no es un libro más, es un libro para vivirlo más que para leerlo.
Te espero en el grupo exclusivo de WhatsApp del libro, allí voy a compartirte mucho chisme psicogenealógico mientras esperamos la publicación.
La capacidad de Nancy de llegar al corazón es maravillosa, cada capítulo te traerá un tema para ir más a lo profundo y para sanar desde la primera invitación que es a identificar nuestra piedrita en el zapato. Los terapeutas y profesionales encontrarán aquí a una mentora extraordinaria tan cerca como cuando sientas que debés releer algún capítulo.
Fragmento del prólogo del libro.
Lo que leí hasta ahora me encanta. De hecho, me parece una lectura súper práctica y atrapante para alguien que no sabe nada de este tema y para alguien que sabe mucho. Me parece que es una lectura hermosa y muy amable fácil de comprender.
Terminé de leer tu libro con un par de lágrimas y una sonrisa, y eso no pasa seguido. Nancy, quería tomarme un momento para agradecerte lo transformador y profundamente humano que es este libro, uno de esos que no deja ileso a ningún lector: la transformación que genera es inevitable y, al mismo tiempo, hermosa. Si hay algo que destaco especialmente es el acompañamiento textual; te sentí ahí, al lado mío, cada vez que me emocionaba y cada vez que me invitabas a revisar mi historia, mi árbol genealógico y tanto más. En la biblioteca del mundo hay millones de libros, pero no todos logran la transformación que el tuyo ya está logrando, y va a seguir logrando, en quienes lo lean. Gracias por este libro que estás gestando; cuando lo terminé, sentí algo muy claro: ganas de abrazar a la humanidad entera, y eso no se consigue fácilmente. Hoy lo charlaremos mejor en la sesión, pero no quería dejar pasar la oportunidad de decírtelo.